El Hospital Veterinario UNAM ‚Äď Banfield y la vejez en las mascotas

Uno de los principios que mueve a Banfield es que siempre resulta m√°s efectivo, f√°cil y barato, el prevenir las enfermedades que sanarlas.
Uno de los principios que mueve a Banfield es que siempre resulta m√°s efectivo, f√°cil y barato, el prevenir las enfermedades que sanarlas. Este principio es particularmente importante cuando las mascotas llegan a la vejez, puesto que al igual que en los seres humanos, los problemas de salud en animales suelen presentarse con mayor frecuencia en pacientes geri√°tricos. Sin embargo, a diferencia de las personas, en mascotas resulta m√°s dif√≠cil definir la edad exacta en que un perro o gato se integra a esa categor√≠a. Debido a las diferencias por especies y razas, la edad exacta en que una mascota pasa a ser ?vieja? es muy variable. Por ejemplo, es reconocido que los perros de raza grandes envejecen antes que los de raza peque√Īas, mientras que en el caso de los gatos, existen escasos signos visibles de la vejez del animal. A modo de consenso, los 7 a√Īos de edad, marca el l√≠mite en que la mayor√≠a de los veterinarios reconoce el paso de la adultez a la vejez en mascotas tradicionalmente como el perro y el gato.

En la medida que el cuerpo envejece, la función orgánica se deteriora y algunos sistemas comienzan a presentar signos de mal funcionamiento, apareciendo los primeros signos de enfermedad asociados a ese deterioro. Dentro de las patologías más frecuentes están las degenerativas como la osteoartrosis y las cataratas, las disfunciones como la falla cardiaca y renal, las infecciosas como la enfermedad periodontal y la piometra o las neoplásicas (cáncer) como el linfoma.

Sin lugar a dudas que algunos factores ambientales y de condición física contribuyen al mayor o menor riesgo la presentación de estas enfermedades. Por ejemplo, la obesidad constituye un claro factor de riesgo para el desarrollo de diabetes en gatos, como también para las enfermedades articulares en el perro. Del mismo modo, la utilización de tratamientos preventivos contra los parásitos o la utilización de calendarios de vacunas apropiados pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida de una mascota cuando llegue a la vejez.

Muchas de estas condiciones, si son detectadas tempranamente, pueden ser tratadas con bastante éxito, permitiendo mantener una calidad de vida adecuada para las mascotas, como también un nivel de interacción normal con los propietarios. Este aspecto, es en extremo importante desde el punto de vista del propietario, dado que una causa frecuente de eutanasia en mascotas mayores de edad es la percepción de los propietarios de que el animal está sufriendo o tiene una calidad de vida inadecuada.

Una pieza clave en la detección temprana de enfermedades o en el manejo de los factores de riesgo en pacientes geriátricos la constituye los llamados exámenes médicos preventivos o programas periódicos de chequeos de salud.

Para tranquilidad de los propietarios, Banfield provee estos ?check-up? como parte integral de sus programas de salud, no solo en pacientes geri√°tricos sino durante todas las etapas de la vida de la mascota de manera de asegurar que cualquier anormalidad sea detectada y controlada tempranamente.

Examen de salud en la mascota geri√°trica

Quizás si la parte más importante del examen médico veterinario en este tipo de pacientes es escuchar lo que el propietario cuenta acerca de los hábitos de su mascota. Nadie es más cercano al animal para notar cambios en las rutinas de alimentación, paseo, eliminación, en el estado de ánimo o de la manera que la mascota reacciona al medio ambiente.

Durante esta fase del examen cl√≠nico el doctor le preguntara al due√Īo acerca de la cantidad y tipo de alimento que la mascota recibe, si realiza ejercicio en forma habitual, si bebe una cantidad de agua normal, si ha notado que manifieste dolor o incomodidad en alguna situaci√≥n, si existen signos o s√≠ntomas que le llamen particularmente la atenci√≥n, etc. Todas estas preguntas buscan establecer cambios o alteraciones que puedan deberse a enfermedades de aparici√≥n reciente, o a patolog√≠as que se han mantenido estables por un periodo de tiempo, pero que ahora comienzan a evidenciar s√≠ntomas m√°s severos.

Una mascota que tose durante la noche, puede hacerlo debido a una enfermedad respiratoria pasajera, pero tambi√©n puede ser los signos iniciales de una insuficiencia cardiaca congestiva. Un consumo excesivo de agua puede ser causado por ejercicio o calor ambiental, pero tambi√©n puede ser la sintomatolog√≠a inicial de una diabetes o una enfermedad renal. La dificultad o imposibilidad de una mascota de subirse al sof√° o a la cama con su due√Īo puede ser los signos iniciales de una enfermedad degenerativa de la columna vertebral o de una artrosis de cadera o rodillas, mientras que una mascota que se vuelve torpe en sus desplazamientos en el hogar puede estar manifestado alg√ļn grado de ceguera debida a cataratas o glaucoma.

Todos estos hallazgos pueden ser desestimados por el due√Īo por considerarlos parte normal del proceso de envejecimiento de su mascota, sin embargo del punto de vista del m√©dico veterinario, es vital reconocerlos, diagnosticarlos y tratarlos tan tempranamente como sea posible, de manera de controlar dentro de lo posible la progresi√≥n de la enfermedad.

Del mismo modo, es muy importante la realización de exámenes médicos complementarios como exámenes de sangre, de orina, radiografías, ecografías y otras pruebas de laboratorio. Estos exámenes complementan el examen clínico y permiten realizar una evaluación objetiva del funcionamiento e integridad del organismo de la mascota. Muchas de estas pruebas forman parte del programa de salud que el Hospital Veterinario UNAM ? Banfield ofrece a sus pacientes.

Estas pruebas debiesen ser realizadas como parte del control preventivo de salud, pero en caso de detectarse alguna anormalidad, son esenciales para determinar la gravedad de la enfermedad como también para monitorear la respuesta del individuo al tratamiento que el doctor haya dispuesto.

Muchas condiciones son difíciles de evaluar con certeza sin la ayuda de estos exámenes complementarios. Enfermedades hepáticas, renales, endocrinas y otras similares requieren necesariamente de la realización de exámenes complementarios de sangre para una adecuada evaluación médica. Del mismo modo, una enfermedad cardiaca requerirá de radiografías de tórax, ecocardiografías y frecuentemente, electrocardiogramas para una evaluación integral del problema.

El factor m√°s importante para el √©xito en la terap√©utica de la mayor√≠a de estas enfermedades en individuos viejos es su detecci√≥n temprana, por lo que junto a un examen m√©dico detallado, se requiere cierta que el paciente sea chequeado con una periodicidad m√≠nima. Las normas internacionales en la actualidad recomiendan que toda mascota mayor debiese recibir ex√°menes m√©dico veterinarios preventivos al menos 2 veces por a√Īo.

Siguiendo estas recomendaciones preventivas es muy probable que las personas disfruten por mucho m√°s tiempo de la compa√Ī√≠a de una mascota vieja, pero sana y alegre.